viernes, 22 de enero de 2010

"Paper has more patience than people"

Me parece que eso del papel tiene más paciencia que la gente acá mucho no aplica, o diriamos, que un blog tiene más paciencia que la gente. ¿No?

Paciencia, es algo que parece que ya no existe en mi vocabulario ni en mi mente. Paciencia es lo que tuve yo un tiempo atrás, un tiempo largo cuando cargaba una mochila bastante pesada que fui largando al largo del tiempo. No estaba llena de libros, no tenía una laptop adentro ni ladrillos, nada material, sino personas, amigos, familia, conocidos, etc.

A los 12 decidí aliviar esa mochila ya que sentía que no podía caminar de lo pesada que era, así que saqué a mi viejo de ella que era la carga más pesada, luego a toda la familia de él también. Me quedé sin dramas, ya que mi madre estaba muy ocupada en lo suyo, de novia. Mi abuela siempre fue para mi un soporte, que ayuda y no discute, sino que te orienta como un GPS, o sea, nunca fue ni es una carga, es la única persona que NUNCA me llamó por teléfono pero se que me quiere y se preocupa por mi, es más, la llamé siempre yo. A los 16 decidí sacar otra carga de mi mochila, así que me fui a vivir solo, pero a los 17 eso no me bastó, así que también saqué a mis amigos de la mochila, el resto de mi familia, mi ciudad y me fui a Buenos Aires, pero esta vez tenía una sola persona por cargar, y al pasar de los años esa carga se volvió más pesada, y así terminé en USA, tranquilo, con una mochila vacia, sin dramas, hasta que tuve que irme por motivos migratorios. Volví a Argentina y la mochila se fue llenando de ha poco nuevamente así que salimos de nuevo, no escapandome, sino vaciar la mochila y partí a Irlanda.

Pero parece que no aprendo, tengo que cargar con gente, y claro, uno las carga porque deja que eso pase, pero bueno, la mochila ahora está vacia, más vacia que nunca.

Reconozco que me costó mucho, en cierto punto, esa carga que llevaba todo el tiempo parece que hasta que llegó a gustarme, algo así como ser masoquista, pero ahora estoy disfrutando mucho de mi soledad y hasta me siento cómoda con ella. Se dice que para estar bien con alguien hay que aprender a estar bien conmigo mismo, ahora el problema es que me siento tan bien conmigo mismo que no se si realmente quiero estar con alguien. Nadie quiere estar con alguien que vive mal todo el tiempo, que es dramático, conflictivo, o lo peor de todo: no sabe lo que quiere (como si yo realmente lo supiera)

Entonces, al final uno siempre termina solo, ¿No? Claro, todos morimos. Excepto que justo se caiga el avión y adentro de él esté la persona a la que amás, tu compañera/o de vida y mueran los dos juntos, eso sería una bendición, pero hay pocas probabilidades que pase.

Últimamente estuve dandome rosca pensando que quería de mi vida, que es lo que voy a hacer, a donde voy a estar y a donde voy y que es lo que realmente quiero. Lo que no supe nunca, es que la respuesta la tuve todo el tiempo: estoy haciendo lo que siempre quise. Viajar, no vivir en un solo lugar, conocer diferentes lugares, vivir distintas cosas.

Soy un hombre del mundo, y seguiré viajando. Hasta acá llegué, a buscar un nuevo destino.

Estuve solo toda mi vida, estoy solo y así va a quedar parece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario