Cada vez me sorprendo mas de mi trabajo y sobre todo de la gente que conozco y encima termino siendo amigo. En el pasado mes conoci como a 6 prostitutas, alguna que otra Argentina o Europea, pero lo que nunca me imagine es que en vez de pagarles yo a ellas, ellas terminarian pagandome a mi.
A no ser mal pensado, al contrario, soy como el amigo intimo de cada uno o el psicologo, mejor dicho, el desocupado que da un oido para que ellas tengan su cable a tierra. Siempre en un almuerzo o en la cena, cuando intento sacar asi sea un euro de la billetera, ellas no me dejan, pagan todo, desde el taxi, hasta el chicle que compre en el kiosco. Sus celulares suenan cada 5 minutos y con tono dulce atienden y ofrecen sus servicios por la modica suma de 200 la hora, siempre que suena el telefono me piden disculpas.
Lo ironico de todo esto, que ellas a sus clientes los llaman gatos, cuando los gatos son realmente ellas. Me cuentan que hay "gatos" que le pagan la hora solo por salir con ellas o tomar una cerveza y pensar que yo me paso como 3 o 4 horas al dia con ellas tomando y encima no gasto un solo euro.
domingo, 25 de abril de 2010
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