sábado, 17 de octubre de 2009

Olores...

El olor es una propiedad intrínseca de la materia y se define como la sensación resultante de la recepción de un estimulo por el sistema sensorial olfativo. El término “olor” se refiere a una mezcla compleja de gases, vapores, y polvo, donde la composición de la mezcla influye directamente en el olor percibido por un mismo receptor. Aquello que carece de olor se denomina inodoro. El olor es el objeto de percepción del sentido del olfato. El término fragancia o aroma es usado principalmente por la industria de alimentos o cosméticos para describir un olor placentero, y es comúnmente usada para referirse a perfumes. Los olores corresponden al fenómeno objetivo de los químicos disueltos en el aire, aunque, como en otros sentidos, varios factores psicológicos pueden desempeñar cierto papel en la percepción de los mismos.

Existen numerosas actividades industriales (industrias químicas, vertederos, depuradoras de aguas residuales, industrias alimentarias, ganaderas, etc.) que emiten una serie de sustancias olorosas y generan molestias en el entorno. Los malos olores pueden ser molestos, causa de rechazo, y afectar a la calidad de vida de las personas y animales del medio, por lo que pueden ser considerados como una forma de contaminación ambiental. Debido al componente subjetivo de los olores, a la dificultad para discernir entre los olores “agradables” y los “desagradables”, es difícil determinar cuándo se traspasa el umbral de lo tolerable y en qué punto se sitúa lo jurídicamente permisible a la hora de establecer unos máximos de tolerancia.

He llegado a la conclusión, que para los olores no hay época del año, religión, credo, raza u nacionalidad, sino solo sucios.

Puedo empezar a categorizar a los olorosos, pero no terminaría más. Así que podemos poner a los buenos olorosos y los malos olorosos (terribles en un caso extremo). Yo tengo la costumbre (no se si es buena o mala) de no respirar cuando veo a una persona dudosa a mi criterio. Personas viejas o jovenes con barba de más de 2 días, hindues, asiáticos, homeless, vagabundos, nakers, algo oscurito, rumanos, etc.

Dejar de respirar parece fácil pero no lo es, porque a veces la estadía de ese ser indeseable se extiende más de lo normal y uno ya empieza a ponerse azul con tendencia a desmayarse por aguantar tanto el aire dentro de los pulmones, debido al miedo de respirar un poco de ese aire apestoso.

No juzgo al oloroso que se pasó trabajando todo el día, que a la mañana olia a CK, Armani o D&G, y a la tarde era una fruta podrida, pero no acepto al mugroso por deporte, por hobbie. Al mugroso por depresión tampoco es aceptable. El mugroso ignorante es al que llamo el que se baña todos los días, pero se pone la misma ropa. GENTE por favor, ¿Alguien les puede decir a esa gente que por más que se bañen si se ponen la misma ropa apestan? La ropa es como una esponja, absorve todas las toxinas del cuerpo (buenas o malas) y las fermenta!!!! El lavarropas también es importante. Sino tienen uno, hay lavanderías, gracias a Alá, Dios, Jehová, Budda y Mahatma Gandi!

¿Porqué dedicar parte de mi valioso tiempo a los olores?
Bueno, el otro día en mi trayecto al trabajo, se subió un viejo, tal barba larga como papa noel, que apenas se subió, dejó una estela mágica de un olor ajeno a mi entorno habitual diario. Un olor a mierd@, inexplicable, a sucio, a mugre, a no tomar un baño hace días! Para mi mejor suerte, no quiso subir este individuo al segundo piso del bus, sino a irse al fondo... si, bien al fondo, a sentarse adelante mío. Me dio vergüenza irme de ese lugar, no se porqué, vergüenza tendría que darle a él por ser tan mugroso, así que decidí olerme la muñeca donde tenía mi perfume recién puesto, olerme la muñeca por dos minutos. Mientras tanto, observaba donde la gente se miraba uno a otros y nadie hablaba del tema, era taboo... hasta que una chica y otra persona se levantaron y se fueron bien lejos de este hombre, al piso de arriba. Yo decidí hacer lo mismo, fui arriba, pero el olor era tan fuerte que subía, entonces bajé y me quedé al lado de la puerta, que cada vez que se abria sentía como mi nariz tocaba el cielo de los perfumes.

Más de una vez pensé en bajarme del bus, pero no podía, era eso o llegar tarde al trabajo en un periodo de prueba. ¡Carajo! A la gente honesta, buena y limpia siempre le pasan las cosas malas. Resulta que por un oloroso viejo de mier... ahora tengo que aguantar la respiración, porque si olía 10 segundos más de su baranda vomitaba. Para mi suerte, se bajó al fin del bus, pero no sin antes dejar su estela mágica, la cual perduró hasta que yo me bajé del bus. Señor!!!! Cuente su secreto de mugre eterna, ¿Cómo hace?

Bue, ese fue el oloroso sin vergüenza, ahora está el oloroso disimulado. Si, es ese que hace baño polaco, el que se baña pero usa la misma ropa. Si, se baña pero no se lava la cabeza. Si es mujer, tiene la excusa perfecta, la peluquería. No me lavo la cabeza sino se me va el peinado. Esa mugrosa tiene nombre y apellido, pero por mi suerte es algo de no creer, también trabaja conmigo, no en el mismo lugar gracias a Dios, pero su posición es estratégica, para el hotel y para la gente que tiene que caminar por su puesto de trabajo. Es la operadora, toda llamada telefónica pasa por su voz adorable (menos mal que los teléfonos no transmiten olores todavía) Y su puesto de trabajo está en un camino de paso a las oficinas, a la fotocopiadora, a la máquina de fax! Ay no... esta mugrosa es terrible, tiene un desodorante, un antitranspirante y un perfume (tal cual catálogo de Avon) al lado de la computadora, y lo deja ahí siempre... SIEMPRE... es Heidy con todos los chivos abajo. Esta mugrosa, que tiene navidad en la cabeza de tanta caspa, intenta ser disimulada, pero con tan feo olor, no hay perfume que lo tape, al contrario, es una mezcla asquerosa que dan muchas más ganas de vomitar, sobre todo al ver su uniforme de trabajo, que es negro, bañado de la nieve artificial que despide su cabeza por no lavarla. SEÑORA, BAÑESE!!!

Lo peor de todo, es que todos nos callamos, todos... nos da más vergüenza decirle a este tipo de personas que son mugrosos que ellos mismos en andar dejando su olor desagradable por todos los ambientes por los que caminan y habitan.

Ser mugroso no es un problema, sino el ser oloroso, porque ya invade mi espacio, mi privacidad yla de mucha otra gente. La misma ley lo dice, uno es libre de hacer lo que quiera, siempre y cuando no invada a los demás. Los derechos de uno terminan donde comienzan los del otro. Entonces, al oloroso habría que darle cárcel, multa e incluso pena de muerte si son reicidentes... gente NO AL MAL OLOR...

Cuando siento el olor desagradable de otra persona, me dan ganas de matarme, pero de nuevo, ¿Porqué tengo que ser yo el que siempre calla? ¿El que se aleja para no sentir el mal olor? No es así, no, no y no... JUSTICIA por favor... Estoy cansado de subirme al bus y sentir olor a chivo, a pata, a hongo, después de ir al trabajo y sentir olor a perfume de colonia de catálogo AVON junto con el chivo de Heidy y su abuelo, de ir en mis días francos con Carla al cine y que haya una vieja olorosa también sentados al lado nuestro. NO... Ya no me basta con mudarme del país para no sentir el olor a tufo en el subterráneo en invierno, ME QUIERO MUDAR DE MUNDO.

Pena de muerte al oloroso.

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